Ladilla ilustra con esta frase, concluyente, el bajón lógico en las aspiraciones tras sacar uno de los últimos seis puntos en juego y alejarse de la punta del campeonato. El momento es delicado. El equipo jugó mal, sin rotación salvo las obligadas por lesiones. Además del cansancio, hay que sobreponerse a la adversidad del último partido y terminar de la mejor manera. A los jugadores se les exige más en estas ocasiones: huevos, garra, actitud, carácter para absorber las circunstancias desfavorables y revertirlas. Es un orgullo tricolor que grandes logros se hayan conseguido cuando parecía no haber posibilidades, cuando estaba todo perdido. Al hincha también se le pide. Y las solicitudes son semejantes: aliento, respaldo, gratitud, fe para gritar cuando las cosas vienen mal y ayudar a cambiarlas de cara a lo que va a venir para próximo torneo. ¿Estarán todos los jugadores? ¿Vendrán refuerzos? El tiempo lo dirá.
jueves, 29 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
3 comentarios:
ganen amargos!!!!!!!!!
tomá gil para vos 6 a 2 y ahora que decis?
igual son amargos
Publicar un comentario